foto
Foursome colosal
Rafael Alarcón | 08-09-2015
en CANCHA
compartir por:
"Como diría mi abuelo: "Es mi amigo el que está en la trampa y un bastardo el que está en el green".

Slice McDivot, profesional del golf
 
 
Hace tiempo fue anunciado que viene Tiger Woods a México y no le hemos hecho mucho caso o hablado sobre qué tan interesante o no será su visita. El motivo será la Bridgestone Américas Cup, a jugarse del 21 al 25 de octubre en el Club Campestre de la Ciudad de México.

Lo primero que saltaría a la mente es decidir si valdría la pena o no ir a ver al mejor jugador del mundo en tiempos modernos, especular si estará a la altura de lo que ha sido históricamente, o si jugará con la irregularidad mostrada en los últimos tres años.

En el golf es imposible predecir cómo jugará uno mismo, mucho más cómo jugará alguien más. Hablábamos de Jordan Speith hace unas semanas y ahora lleva dos cortes fallados en los Playoffs de la Copa FedEx. Basado en un pronóstico de juego, no tomaría la decisión de ir o no.

Yo sí pienso hacer el viaje desde Guadalajara, y eso que ya lo he visto jugar varias veces, porque Tiger sigue siendo el mejor espectáculo. Iré porque no lo volveremos a ver jugar nunca en México, a menos que se nos cruce jugando en el campo que está junto a su casa en Quivira, Los Cabos.

Tiger es una sensación y su presencia en el Campestre será todo un espectáculo por el tipo de campo que enfrentará y un formato (bola baja entre dos compañeros) muy atractivo para generar todo tipo de jugadas. El estrecho campo del Churubusco, corto para los estándares de hoy, será motivo para ver drivers largos para llegar a los par 5 en dos golpes, mientras que los par 4 menores a las 400 yardas serán alcanzables en uno.

Iré a ver a Tiger porque los dos primeros días estará jugando, en compañía de Matt Kutchar, con la dupla mexicana de Carlos Ortiz y Rodolfo Cazaubón, quienes son los jugadores con mejor desempeño ahora, quienes se conocen muy bien porque fueron compañeros en la universidad y pegan drivers igual o más largos que Tiger.

Y hablando de Carlos Ortiz. La temporada le llegó a su fin ayer al no avanzar al siguiente torneo de los Playoffs de la Copa FedEx.

Ortiz necesitaba otra ronda explosiva para colarse dentro de los mejores 70 desde el lugar 83 que estaba. Los primeros hoyos los jugó de nota al ponerse cuatro abajo en los primeros cinco hoyos. En ese momento su total de menos 5 lo colocaba en el lugar 18, con los puntos se preveía que podía ir hasta el lugar 63.

Un driver fallado en el hoyo nueve y un peor segundo golpe le llevó a hacer un "matador" triple bogey. Ortiz aflojó el cuerpo en los segundos nueve y cerró con otro triple y un doble para, al final, quedar en lugar 65 del torneo, 93 de la Copa FedEx, y lo más importante, cerrar una campaña excelsa con su lugar para la siguiente temporada.

También he visto muchas veces jugar a Ortiz, pero la realidad es que iré a ver a Tiger porque juega con Ortiz y será un foursome colosal.

Hasta el próximo green.

 
 
Twitter: @ralarcon2009
 
rafaelalarcongolf@gmail.com
 
 
 
compartir por:
Resumen Noticioso
¿Quieres recibir en tu e-mail la columna editorial de Rafael Alarcón?
1 mes2 meses3 meses
Ultimas columnas
Temporada de ensueño
01-09-2015
Enorme avance
25-08-2015
Están para quedarse
18-08-2015
Y tener que elegir
11-08-2015
Mucha tela
04-08-2015
Hay potencial femenil
28-07-2015
Abajo de los reflectores
21-07-2015
Reto indescriptible
14-07-2015
Repercusiones
07-07-2015
Al fin
30-06-2015
Error histórico
23-06-2015
Valor curricular
16-06-2015
Otras columnas
San Cadilla
SAN CADILLA
José Ramón Fernández
Ver jugar a Messi es un deleite